¿Y si aprender a estar solo fuera precisamente lo que nos permite ser más libres con los demás?
Una opinión que no decimos.
Un «no» que termina convirtiéndose en un «sí».
Una relación que hace tiempo dejó de hacernos bien.
Una opinión que no decimos.
Un «no» que termina convirtiéndose en un «sí».
Una relación que hace tiempo dejó de hacernos bien.